Google+

Tortícolis

TortícolisAunque puede sonar como un plato italiano extraño, no lo es. Imagínese despertarse una mañana con su oído presionado a su hombro, como si sostuviera el  receptor del teléfono.  El único problema es que no hay ningún teléfono, se encuentran con  — sólo un implacable, doloroso cuello espástico con absolutamente ninguna posibilidad de llevar la cabeza de vuelta a cualquier aparente  postura socialmente aceptada. La mayoría estaría de acuerdo, es que se encuentra en una situación bastante incómoda.  Afortunadamente, en la mayoría de los casos, la “solución” a la tortícolis puede ser tan simple como una visita a su Quiropráctico.

“Tortícolis” es una palabra latina  que simplemente significa “cuello trenzado” — y en ella se encuentra algo de  la confusión. Tortícolis es realmente más que una descripción de un diagnóstico.  Muchas cosas pueden causar que un cuello a permanezca en una posición antiestética, trenzada: desde fracturas, tumores y hernias discales a infecciones, problemas del sistema neuro-ocular, y ciertos efectos secundarios de medicamentos. Afortunadamente, estas causas son relativamente poco comúnes.   Sin embargo, deben todas considerarse cuando un paciente se evalúa por tortícolis. Afortunadamente, la mayoría de los casos de tortícolis implican laSUBLUXACION cervical — algo que los Quiroprácticos manejamos todos los días.

La mayoría de las veces, un bloqueo mecánico de las articulaciones en el cuello con un desplazamiento del contenido central  del material del disco  se ha producido. Este a su vez causa que  los tejidos de la articulación se inflamen  dolorosamente  y  que los músculos del cuello (principalmente el músculo esternocleidomastoideo) se afecte  en un estado de espasmo prolongado.

Muchas escuelas  científicas  de pensamiento  culpan al espasmo muscular por sí mismo.  Y mientras que este podría ser el caso en ciertas situaciones, enfocarse  en el tratamiento del músculo por sí solo no aborda el trastorno existente  en el músculo acortado en primer lugar, en otras palabras, tratándolo  con masaje y estiramiento al músculo espástico  no se  remediará este problema.   Por otra parte, un ajuste cuidadosamente administrado por un Quiropráctico encaminado a corregir la disfunción mecánica que provoca  la tortícolis  a menudo traerá alivio inmediato y corrección total.

La causa de la tortícolis, aparte de las causas antes mencionadas,  está abierta para el debate y, en su mayor parte, “desconocida”.  Lo que tendemos a ver, sin embargo, es que muchos personas  han sido inducidos a creer que recibieron un “aire frío,”  digamos, de una ventana abierta o del ventilador. O los pacientes han tenido una actividad forzada  que puso su cuello en una posición de trenzado prolongada — por ejemplo, el agricultor al  conducir un tractor que ve con frecuencia sobre su hombro mientras trabaja en la tierra.  Todavía, en otros casos, han habido trauma involucrados — ya sea impacto de latigazo, lesiones deportivas, trabajo pesado o incluso nacimiento por  salida cranial.  Esta última causa, potencialmente traumática es a menudo la causa  que los médicos etiquetan  como “tortícolis congénita, ” y se ve cuando los bebés tienden constantemente  a girar la cabeza hacía  un lado.  La  falta de tratamiento a  esto puede conducir a una asimetría facial en el  desarrollo craneal del bebé.  Una vez más, la quiropráctica puede ser muy eficaz en el la recuperación.

Muchos de los que sufren de tortícolis estaban predispuestos  a sufrirla debido a problemas de alteraciones en las curvas  normales de la columna vertebral  (por ejemplo: curva revertida de cuello o escoliosis.)

Aparte de los masajes y estiramientos para prolongar al músculo espástico afectado por la tortícolis, otros enfoques médicos tienden a centrarse en el músculo de una forma mucho más invasiva. Esta gama de métodos médicos temporalmente paraliza los músculos involucrados durante varios meses con las inyecciones de Botox para cortar de forma selectiva los nervios que inervan a los músculos involucrados. En casos extremos como el de tortícolis congénita, los cirujanos intentarían realmente “alargar” el músculo acortado.

A pesar de que la literatura científica es escasa en el tema de la solución para la tortícolis mediante ambos  la  medicina y la Quiropráctica, lo que sí sabemos es que quiroprácticos han ayudado a muchos de ellos con esta condición posturalmente aterradorra. Y mientras que algunos pueden necesitar las medidas extremas de la medicina, la mayoría de pacientes  harían bien en  por lo menos tratar la Quiropráctica como su primera opción.

Google

AUTHOR : Matthew Holstein

AUTHOR : DRHOLSTEIN@HOTMAIL.COM

Google+