Google+

La Verdad

la verdad quiropracticoLa Verdad

“Nosotros los quiroprácticos trabajamos con la substancia del alma”. Nosotros liberamos los impulsos; las pequeñas fuerzas, que emanan de la mente y fluyen por las células nerviosas y las llenan de vida. Nosotros trabajamos con el magnifico poder que transforma los alimentos comunes en vida, amor, pensamientos, lo que llena a nuestro mundo con belleza y aroma de flores de gloria el aire.

 

En la penumbra, la obscuridad hace mucho tiempo, cuando el sol hizo la venia a la estrella de la mañana, este poder habló y hubo vida, movió el limo de lo hondo del mar y el polvo de la tierra y llevo las células a una unión y se formaron incontables números de vida. A través del tiempo, creo las aletas de los peces, las alas de las aves y las garras de las bestias. Trabajó sin parar, evolucionando todas las formas hasta producir la que corono la gloria de todas. Con energía interminable, lleno la vida de cada individuo y luego, silenciosamente disolvió la forma y absorbió el espíritu en el mismo nuevamente.

 

Sin embargo preguntamos, ¿Puede un quiropráctico curar apendicitis o un virus? ¿Tienes más fe en una cucharada de medicina, que en el poder que anima el mundo viviente?”

B.J. Palmer, D.C., PhC.

Ahora espera, para y lee nuevamente los párrafos anteriores, esta vez sin juzgar, siente el verdadero significado.

 

Sin importar el origen de nuestras creencias religiosas, usualmente podemos estar de acuerdo en que un poder supremo nos creó. Y con nuestra creación, el regalo de la inteligencia innata, el poder dentro de nosotros que no sólo nos permite a cada individuo ser único, pero también da belleza a la homeostasis bajo nuestra piel. Podemos simplemente creer muy dentro de nosotros que lo que nos creó es la mas grandiosa inteligencia, mas que lo que podamos imaginarnos o podamos contemplar. Aún así, de alguna forma pensamos que nosotros sabemos más o que ese algo nos ha olvidado. De alguna forma encontramos necesario añadir a nuevas vidas en cuanto llegan a este mundo. Sin importar las consecuencias, pensamos “debemos darle un empujoncito para que empiecen” su sistema inmunológico con vacunas (que no nos inmunizan), con drogas (que tal vez paren una respuesta de nuestro sistema inmunológico), o un remedio homeopático (dado con la creencia de que el cuerpo necesita ayuda). ¿De dónde vienen estas creencias?

Vienen de afuera. La pregunta realmente empieza donde reposa el verdadero regalo de nuestro creador.

 

¿Tienes amigos o familiares quienes deben ser evaluados por subluxaciones?

De ser así déjanos saber. Nos gustaría compartir el milagro de las terapias alternativas con ellos.

Google
Google

AUTHOR : Matthew Holstein

AUTHOR : DRHOLSTEIN@HOTMAIL.COM

Google+